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Hola Jesús. Oración del Domingo XVII TO


26 Julio 2025

¡Hola, amigo querido! 
Hoy quiero hacer un ramillete con algunos de los motivos que me has regalado para vivir agradecido, en cantado, deslumbrado. Y, sabiendo que estás aquí, darte las gracias desde el fondo de mi ser. 
–Gracias, Jesús, por venir a nosotros con la verdad de Dios que siempre va y viene contigo. 
–Gracias, Jesús, por hacer tuyo todo lo nuestro, nuestras alegrías y nuestras penas. Te las sabes y las has experimentado todas. En ti, todo lo nuestro ya es todo de Dios, y todo lo de Dios, ya es todo nuestro. 
–Gracias, Jesús, por revelarnos que el Dios vivo no tiene nada que ver con el dios terrible, castigador que alguno nos ha dicho. 
–Gracias, Jesús, por enseñarnos a orar como oras tú; por invitarnos a sumergirnos en ese inmenso mar que es el Padre. 
–Gracias, Jesús, por descubrirnos que toda relación con Dios empieza, para que empiece bien, por sentirnos hijos amados, y llamarle Padre, Madre, Amor, Esposo, Amigo… 
–Gracias, Jesús, por tu buen ejemplo de llamarle “Abbá”, Papaíto, Padre querido. 
–Gracias, por enseñarnos a tratarlo de “tú” y no con esos nombres rimbombantes que lo alejan de nosotros. 
–Y gracias, Abbá, por ser la fuente que mana toda vida, toda belleza, toda armonía y todo amor por escondido que esté. 
–Gracias, Papaíto, por estar ahora mismo manando la vida que siento latir en mí. 
Gracias, por saber mi nombre, por tenerlo tatuado en la palma de tu mano. 
–Gracias, Padre, por amarme, por aceptarme tal como soy, por tu firme amor del que nada ni nadie me podrá apartar jamás. 
–Gracias, Padre querido, por no atarme a ti, por dejarme libre para quedarme contigo o para dejarte. Pero, si me fuera, siempre estarás esperando mi regreso con el mejor abrazo. 
–Gracias, Abbá, por tu compasión, por tu paciencia, por tu perdón para todos tus hijos. Tu paciencia nos salva. 
–Gracias, Padre, por tus locuras de amor. 
–Gracias, por entregar a tu Hijo bueno para buscar a los hijos perdidos. 
–Gracias, Papaíto, por sembrar tanto bueno en nuestro mundo. 
Gracias por llamarnos a compartir tu gloria. 
Gracias, por todo y tanto…
Gracias, Señor y Dios mío.
Gracias, Padre, Hijo y Espíritu Santo