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10 Un Capítulo para la Vida - ¿Cómo configurar el Capítulo?


01 noviembre 2024

El Capítulo siguiendo el consejo de Jesús, “hay que poner la mano en el arado, sin volver la vista atrás” y deberán “dejar que los muertos…”, esto se puede interpretar como petición de que seamos decididos y no pasemos demasiado tiempo y debate con aquello que ya está concluyendo su ciclo vital y va perdiendo progresivamente su razón de ser.

Ahora lo “urgente” y “necesario” es responder carismáticamente a lo que un “nuevo tiempo nos pide como personas, Fraternidades, Provincia y Orden”. Y es en nuevos desafíos o compromisos en los que hemos de poner toda nuestra atención e invertir –con imaginación y astucia– todos los recursos y personas disponibles. ¡También los mayores deben ser implicadas en una nueva navidad carismática! (¡como Ana y Simeón, Isabel y Zacarías!).

El Capítulo debe responder:

  1. De inmediato, a los efectos (pandemia) a una “nueva normalidad”.
  2. Un poco más largo, los objetivos del desarrollo sostenible de la ONU -2030- con un nuevo proyecto de misión carismática en una Iglesia comprometida con la fraternidad-sororidad universal y con la casa común –ecología–,
  3. Y a largo plazo; se sentirá la necesidad de nuevos conocimientos…, y diseñar nuevas ideas para prepararse y ser una Vida Consagrada significativa y profética en la sociedad de la tecnología y del internet…

Los niños bautizados ahora serán los cristianos jóvenes-adultos del 2050- ¿Florecerá la vida cristiana, la vocación al Sacerdocio, a la Vida Consagrada y misionera…? Se hará necesario repensar el proyecto humano, de nuevas ideas en la filosofía, en la teología, en la ética, en la espiritualidad… ¿Podrán nuestro capítulos plantearse de alguna manera cómo estar y actuar en ese mundo que se nos viene encima? ¿Dónde podemos comenzar ya a ubicarnos? ¿Serán habitables y significativas nuestras comunidades para las nuevas generaciones de hoy en el día de mañana?

El “futuro” nos pertenece a nosotros…, programamos, conocemos nuestras capacidades y límites para planificar un mundo mejor. Es nuestro el “porvenir” y el “evento”, que es inesperado y que es concedido como gracia a las expectativas del corazón. Por eso un Capítulo es de personas que creen en el Dios de la historia, no puede quedar encerrado en “nuestro futuro”. Ha de creer en el milagro del evento, del porvenir, del adviento. Y esto se debe expresar, pedir, celebrar anticipadamente…, no hay que privar de sueños utópicos, de anhelos que superan toda capacidad. Soñando lo imposible se llega a lo imprevisible.

Benedicto XVI dijo: “la crisis espiritual de Occidente es la más grave desde la caída del Imperio Romano. La luz del cristianismo se está apagando. Vivimos en una cultura en la cual nuestras creencias tienen cada vez menos sentidos”.