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OIDO. El sentido de la cuaresma es una cuaresma de sentidos


25 Marzo 2022

Atiende, escucha, dime Fray: ¿Qué es la cuaresma? La cuaresma es un pentagrama para los sentidos.

Oye el silencio de los días, Fray: El silencio es el anuncio de los pies descalzos de Jesús que caminan los viacrucis del coronavirus, las vías dolorosas de las bombas, pisando la fragilidad sin abrazos, atravesando las crisis sin costuras que sujeten las preguntas de los porqués de la guerra, apechugando las cuestas de los adioses sin besos de los prófugos, frenando las rampas que nos seducen a abandonar la barca… “Nadie se salva sólo… todos estamos en la misma barca” (Papa Francisco).

Escuchar el silencio del corazón es oír la verdad de sus quejas: ¿Quién se salva en el alboroto de esta rueda de prensa de preguntas agotadas? ¿Quién se libra en el barullo este mercado de estraperlo de mentiras y vacunas, de tráfico de armas y paces de saldo? ¿Quién se redime en el bullicio este zoco seudo religioso de políticos feriantes de vanidades del sálvese quien pueda... mientras tantos son abandonados?

“Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará.” (Mt 20,18-19)

Oye Fray, la cuaresma es dar oídos al silencio del amor de Cristo. Es prestar atención al mudo decir de su misericordia por tanto sufrimiento. Es oír curar heridas con la mixtura de un aceite perfumado para enjugar los pies de tantos doloridos Es afinar la escucha hasta alcanzar oír un amor que llora perdón de lágrimas en medio de las ruinas de lo humano: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen!” (Lc 23, 34). 

La cuaresma es aguzar sentidos hasta escuchar los sollozos de un amor herido que destila el silencio de no saber pedir perdón por falta de costumbre, porque hemos olvidado cómo rezar…  sobran palabras para escuchar la paz del silencio de Dios en su Palabra. 

El sentido de la cuaresma, es una cuaresma de sentidos: Es oír a Jesús de Nazaret, con la boca cosida de varón de dolores, vocear los salmos del corazón de la tierra a ese Padre Dios que escucha y calla, ama y salva. Porque amar es también no decir nada, es saberse destinado a la derrota, pues amar es siempre perder, y hacerse pan roto y vino derramado.

La lección silente de la cruz enseña que el destino de quien ama no es salvarse, sino salvar, y aquí esta nuestro Cristo Jesús de cada día, amando por derecho en el silencio de una sola palabra de paz: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso.” (Lc 23, 43)

Fray Vidal Rodríguez López