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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

la verdad sin amor se convierte en mentira


16 Febrero 2014

San Mateo 5,17-37. 

No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos. Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos. Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. 

Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo. Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio. 

Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio. Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, y cumplirás los juramentos hechos al Señor. Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios, ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey. No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos. Cuando ustedes digan 'sí', que sea sí, y cuando digan 'no', que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno. 

 

Hay muchas maneras de ir contra la Palabra de Dios. La más normal es pasar de ella, no tenerla en cuenta, somos libres y esa opción es posible. Hay otra más sutil, la de aquellos que la defienden tanto, la interpretan tanto, la complican tanto, que la hacen suya y pretenden además imponer a los demás ese producto adulterado como si fuera de Dios. Son los que de guardianes de la Palabra se han convertido en su dueño y carcelero. Y ante esta actitud viene Jesús a enseñarnos que la mejor manera de ser fieles a la Palabra de Dios no es convertirla en fósil sino dejarla que siga creciendo, enriqueciendo la vida de cada día: 'habéis oído que de dijo.... pero yo os digo'. Por eso para Jesús no es suficiente lavar por fuera la cara de nuestra vida, si no la sanamos de raíz: de qué sirve no matar si nuestra boca sigue ofendiendo al hermano y nuestro corazón no para de odiarlo? De qué sirve no abusar de una mujer si por de toro lo estamos deseando? No basta con cumplir la ley hay que llevarla ante la corte suprema del Amor. Nuestras ofrendas y ritos nada vale ante los ojos de Dios cuando parte de un corazón que no ama. 

Este es el nuevo estilo de vida que Jesus ha inaugurado y que el Espíritu mantiene vivo: la ley sin amor se convierte en tropiezo, en vez de acercarnos a Él, puede acabar apartándonos de Él. 

Así es la lógica sorprendente del evangelio: la verdad sin amor se convierte en mentira. 

!Feliz Domingo! Y no os canséis de cumplir la única ley que libera y nos hacer ver todo con los ojos de Dios: la ley del amor. Con razón decía san Agustín: 'ama y haz lo que quiera' !Paz y Bien! 

 


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