Sábado Santo: silencio y meditación ante el sepulcro
El Sábado Santo no hay liturgia, por eso no hay lecturas.
El Sábado Santo es el día de la Semana Santa marcado especialmente por el silencio y la meditación.
La imagen que puede venir a nuestra mente es la de la misma Iglesia que medita y ora junto al sepulcro de su Señor con la expectativa puesta en la resurrección, al menos así lo sugieren las rúbricas del Misal Romano. Por eso, no cabe pensar en un silencio o en una meditación vacíos de contenido, por el contrario el silencio del Sábado Santo es un silencio que busca entender, que busca penetrar en el hondo significado de la muerte del Señor y, en definitiva, que intenta redescubrir el sentido de la vida cristiana.
En otras palabras, el Sábado Santo es la jornada de tránsito que nos conduce de lo acaecido en el Calvario a lo que cambia la vida del ser humano sobre esta tierra: el anuncio de Cristo vencedor del pecado y de la muerte.
Aprovechemos el silencio del Sábado Santo para hablar con Él, que conoció la muerte por el sólo motivo del amor, y preguntémosle en qué lugar de toda esta historia nos encontramos. Probablemente lleguemos a descubrir que fuimos salvados, rescatados de la última soledad: la muerte. Y sintamos de verdad que el silencio del Sábado Santo susurra toda nuestra esperanza.
¡Paz y Bien!
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