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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

El “selfie” del amor


30 Enero 2022

Lucas (4,21-30)Evangelio según san Lucas (4,21-30)

 En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»
Y Jesús les dijo: «Sin duda me recitaréis aquel refrán: "Médico, cúrate a ti mismo"; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.»
Y añadió: «Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio.»
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.
Palabra del Señor

Nada más empezar, y aparecen los primeros síntomas de que habrá rechazo: "Todos en la sinagoga se pusieron furioso, y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo". Ya se ve que todo ese plan salvador que trae y ofrece Jesús no va encontrar una acogida fácil entre aquellos precisamente a los que quieres salvar. Parece mentira: Dios buscando caminos para llegarse al hombre, y éste levantando empalizadas para defenderse de quien viene a sanarlo.
La preciosa página que hoy nos escribe Pablo sobre el amor me parece un retrato perfecto de cómo reacciona Jesús: del talante con que viene, de las motivaciones que lo impulsa. Y también del tipo de seguidores que viene a suscitar. La gran lección de la Palabra de hoy no es advertirnos de los peligros que esperan a que quieren seguir a Jesús. Ni siquiera invitarnos a deponer las armas y abrir el corazón al mensaje que nos llega. Quizá su mejor lección sea hacernos caer en la cuenta del amor inmenso que mueve los hilos de todo el proceder de Jesús. Destaca el aguante, la paciencia de Dios ante nuestros continuos rechazos, esa disposición suya -tan desconcertante- a perdonarnos no ya siete veces si no hasta setenta veces siete.
Y de paso, está queriendo ponernos delante de los ojos, a cuanto vayamos optando por seguirlo, toda una manera de ser y de vivir: ser serviciales, comprensivos, sin asomo de envidia, sin llevarle las cuentas al mal, sin poner límites a la tolerancia, al aguante, al perdón.. Así es como debe abrirse paso por el mundo la Buena Noticia.
Buen retrato, ahora se diría: “selfie”, el del amor para expresar al mundo quién es Dios y quienes somos sus seguidores. Intentemos no salirnos del mismo.
¡Feliz Domingo!

¡Paz y Bien!


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