Experiencia en Tánger
Mi nombre es Pedro Gil, pertenezco a la orden de frailes menores de San Francisco de Asís.
En la actualidad soy Archivero-Bibliotecario Provincial de la Provincia Franciscana de la Inmaculada Concepción y como en años anteriores quiero compartir mi aventura de este verano.
Todo comienza cuando un fraile joven, de sonrisa sincera, enamorado como yo, de nuestro ministerio, nuestra orden y nuestro trabajo, vino a visitarnos al Archivo Provincial. Él es el responsable del Archivo Diocesano de Tánger, su nombre es Omar Figueroa y en este momento tiene encomendada la misión de recabar, organizar y clasificar toda la documentación del P. José María Lerchundi, misionero franciscano en Marruecos, para el inicio de la Causa de su beatificación.
En aquella visita, nos contó sus proyectos para el Archivo Diocesano de Tánger, entre los que se encuentran realizar un museo de la memoria, en el que se dará a conocer la Misión de la orden franciscana en Marruecos desde su inicio.
Fray Omar, nos contagió su ilusión y su empeño. De inmediato, por mi experiencia en la archivística y biblioteconomía, me di cuenta de la envergadura del trabajo a realizar, ya que solo la documentación generada por la misión y gestión del P. Lerchundi en Marruecos, supone un importante número de unidades documentales.
Una vez más, el Señor, de la mano de mi joven hermano, Fray Omar Figueroa, me invita a colaborar en este importante proyecto archivístico franciscano y como no podía ser de otra manera, con mi juventud acumulada durante mis 82 años, estoy encantado con ello.
Monseñor Emilio Rocha, actual arzobispo de Tánger, nos ha acogido en el Arzobispado, con la especial y delicada hospitalidad que le caracteriza, a Yolanda Fernández, archivera que trabaja conmigo en el Archivo Provincial y en la Biblioteca Cardenal Cisneros y a un servidor, durante los días, que muy felices, hemos dedicado a poner nuestro granito de arena en la montaña que un día será este proyecto.
Nuestra estancia nos ha permitido, además, conocer de cerca, las distintas realidades de Marruecos y valorar el trabajo del Arzobispado en los proyectos que se llevan a cabo, entre los que destacan: Cáritas Diocesana, Delegación de Migrantes, Pastoral Penitenciaria, Escuela “Effetah”, Tánger, Centro Baraka de formación e inserción de jóvenes. Nador, Casa de Acogida Dar Tika, Guardería Sagrado Corazón, Casa Familiar de Nazaret, Centro diurno para personas con discapacidad intelectual y el Centro Lerchundi en: Tánger, Martil, Tetuán, Fnideq y Larache.
Desde estas líneas, cargadas de maravillosos recuerdos, damos las gracias a Monseñor Emilio Rocha, que ha hecho posible nuestra humilde contribución, a Fr. Omar Figueroa, a la Fraternidad-Parroquia del Espíritu Santo de Tánger, a Silvia Beatrice D’allo, encargada de Proyectos del Arzobispado, y a Fr. Nazario Vasciarelli, OFM Cap., a todos, por su cariñosa acogida.
Sin olvidarnos, por su ejemplo cristiano, de entrega y dedicación en sus múltiples voluntariados, de un grupo de jóvenes estudiantes de medicina, con los que coincidimos y compartimos trabajo, aventura y oración. En especial a Antonio y Rafa, los primeros valientes en subir al Archivo y a Roberto e Iván, intrépidos conductor y copiloto que nos acompañaron junto a Fray Omar, en un viaje muy divertido, lleno de anécdotas por las carreteras de Marruecos.
Fray Pedro Gil, OFM
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