Canonización de los Mártires de Damasco
El domingo 20 de octubre en el transcurso de la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (el llamado Sínodo de la sinodalidad) el papa Francisco ha procedido a la canonización de los mártires de Damasco que él mismo había promovido y aprobado el pasado 23 de mayo. Once son los mártires canonizados: ocho frailes franciscanos (siete de ellos españoles) y tres laicos católicos maronitas. Damasco capital de Siria fue evangelizada por los frailes de la Custodia de Tierra Santa desde el siglo XIX. La persecución y martirio de estos frailes —como ya ocurriera en los inicios de la Orden con los protomártires de Marruecos en vida de san Francisco y san Antonio— fue motivada por la ira de los mahometanos en este caso de los drusos chiitas no controlados por las autoridades turcas.
Como es sabido la Custodia de Tierra Santa fue confiada a nuestra Orden tras la visita que san Francisco hizo en 1219 al país de Jesús y su encuentro con el sultán de Egipto. A lo largo de los siglos han sido innumerables los trances de persecución destrucción e incautación de bienes que padecimos pero nunca hemos claudicado con el apoyo de la Santa Sede y la protección de San Antonio. Por el tratado de París de 1856 —que dio por terminada la guerra de Crimea— se otorgó a Turquía la misma personalidad jurídica que la de los estados occidentales. El sultán reconoció entonces el derecho de culto de los cristianos lo que encendió la rebelión de muchos musulmanes chiitas que lo tuvieron como una infamia al Corán. En las montañas de Beirut (capital del Líbano) los islámicos drusos iniciaron con odio la masacre durante los primeros meses de 1860. La revuelta llegó a Damasco donde los frailes habían abierto conventos y escuelas. Creyendo los fieles perseguidos hallar la seguridad dentro de sus muros la traición de un carnicero judío de la confianza del convento condujo a los verdugos al interior. Allí fueron martirizados en la medianoche del 9 al 10 de julio de 1860. Sus cuerpos fueron depositaron en el sótano del cenobio de donde se sacaron el año 1861 para ser inhumados en el suelo de la iglesia. La fama de santidad creció por todos lados a la par que sus milagros especialmente en Damasco donde se guardan sus reliquias en la iglesia franciscana dedicada a san Pablo.
Beatificados por Pío XI el 10 de octubre de 1926 su memoria se celebra el 10 de julio. He aquí sus nombres y procedencias: fray Manuel Ruiz López natural de San Martín de Ollas (Burgos) 56 años guardián; fray Carmelo Bolta Bañuls nacido en Real de Gandía (Valencia) 57 años párroco; fray Nicanor Ascanio Soria natural de Villarejo de Salvanés (Madrid) 46 años; fray Pedro Nolasco Soler Méndez nacido en Lorca (Murcia) 33 años; fray Nicolás María Alberca Torres natural de Aguilar de la Frontera (Córdoba) 30 años; fray Francisco Pinazo Peñalver valenciano de Alpuente 58 años; fray Juan Jacobo Fernández Fernández nacido en Carballeda de Cea (Orense); fray Engelberto Kolland natural de Salzburgo 33 años; junto a los laicos maronitas Mooti Massabki Francisco Massabki y Rafael Massabki hermanos de sangre.
La Provincia de la Inmaculada Concepción en España que hoy hereda la gloria de siete de estos mártires celebrará el sábado 26 de octubre a las 11 de la mañana la misa de acción de gracias en la basílica de san Francisco el Grande de Madrid que será retrasmitida por 13TV. Presidirá la celebración Mons. Jesús Sanz Montes OFM arzobispo de Oviedo el cual asistió a la canonización al igual que el ministro provincial fray Joaquín Zurera Ribó. Aunque se ha invitado a todos obispos o arzobispos de las diócesis a la que pertenecen los mártires sólo podrán asistir el arzobispo emérito de Burgos Mons. Fidel Herráez Vegas y uno de los cuatro obispos auxiliares de Madrid el extremeño don Vicente Martín Muñoz.
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Bitácoras