Cisneros y Guadalupe en la catedral de Toledo

A las 6 de la tarde del día 8 de noviembre, quinientos años después de la muerte del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros (1436-1517), su sucesor en la silla Primada, don Braulio Rodríguez Plaza, inaugura la magna exposición que el cabildo catedral, presidido por D. Juan Miguel Ferrer, ha organizado en el trascoro y otros lugares de la Catedral Primada de España.

Bajo el título Cisneros. Arquetipo de virtudes, espejo de prelados, el visitante podrá contemplar hasta el 18 de febrero del año próximo una magnífica colección de obras de arte, documentos, tejidos y objetos relacionados con el cardenal franciscano traídos desde numerosos puntos de la geografía nacional.

Según el canónigo responsable del Patrimonio cultural, D. Juan Pedro Sánchez Gamero, comisario de la muestra, «Esta exposición quiere acercar al visitante al alma del Cardenal; conocerle de verdad: su figura, su carácter, sus ambiciones, sus anhelos, etc… Fue un gran reformador en lo religioso y en distintos aspectos humanos». «Seríamos mediocres si no supiéramos reconocer, en pleno siglo XXI la grandeza de su figura, dejándonos ofuscar por prejuicios ideológicos», concluye el deán Ferrer.

Exposición

La huella de Cisneros en marco catedralicio (1495-1517) está vinculada al altar Mayor, la sala capitular, la capilla mozárabe o la rica custodia de Arfe. Además, se han reunido importantes documentos y piezas conservadas en el tesoro catedralicio o el Archivo diocesano, así como de otros lugares cisnerianos: las diócesis de Alcalá y Sigüenza; parroquias, monasterios, conventos, colecciones públicas y privadas. Se ha recreado, además, la celda del reformador franciscano y el refectorio del austero cardenal de España, regente de Castilla, inquisidor general, conquistador de Orán.

Son cerca de 250 piezas las que componen la muestra, dispuestas con criterios de museografía a fin de que los espectadores adquieran un conocimiento aproximado de la figura de Cisneros y su época. En palabras del historiador D. Ángel Fernández Collado, obispo auxiliar de Toledo, ésta es «una exposición digna y particular, también, por el continente y el contenido; el contenido será la Dives Toletana, la catedral de Toledo; donde estará encuadrada, como en el corazón de la Catedral, esta exposición». Y anuncia que «Las piezas son, realmente, de calidad […]. Preparando esta exposición ha aparecido en el archivo capitular una pequeña biografía inédita, en el fondo de la capilla mozárabe», que también se expone.

Aportación del Real Monasterio de Guadalupe

 El Real Monasterio de Guadalupe, visitado por Cisneros en tres importantes ocasiones –dos de ellas relacionadas con la conquista de Orán y otra con la regencia de Castilla, tras los funerales de estado oficiados en este santuario–, contribuye a la exposición de Cisneros con el préstamo de siete piezas del siglo XV pertenecientes a sus ricas colecciones. Tres de ellas son parte del ajuar litúrgico bordado: frontal de Enrique IV; frontal de la Pasión, obra de fray Diego de Toledo, y dalmática y collarín confeccionado con un manto de Fernando el Católico. El cuadro del bautismo del Señor, atribuido a Juan de Flandes o a un autor de mayor mérito; el libro I de Bautismos, donde se recoge la partida de los indios criados de Colón; el diurnal forrado en terciopelo con medallones de nácar y bronce y la arqueta relicario de fray Hernando de Talavera.

En breve, el propio monasterio abrirá una exposición con cuatro obras prestadas por la catedral Primada y documentos del Archivo pertenecientes al cardenal Cisneros y a los Reyes Católicos.

[www.monasterioguadalupe.com] 

Este sitio web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento. Política de privacidad. politica de cookies.

  
ACEPTAR